Adrián Muñoz (México)

Indólogo y poeta. Profesor-investigador en el Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México.

Adrián es autor de varios artículos académicos, además de los libros Radiografía del hathayoga (2016), La piel de tigre y la serpiente: la identidad de los nath-yoguis a través de sus leyendas (2010) y Los versos satánicos de Blake (2011). Asimismo, fue coeditor de Yogi Heroes and Poets: Histories and Legends of the Naths (Nueva York, 2012).
Sus textos poéticos han aparecido en las revistas mexicanas Etcétera, Parlamento popular, Opción, Emprendedores, Periódico de poesía de la UNAM, Nocturnario, el Boletín editorial de El Colegio de México y Otros diálogos, así como en Ato, revista literaria de Belo Horizonte, Brasil. También ha traducido textos literarios del sánscrito, el hindi y el inglés para las revistas Estudios de Asia y África, Boletín editorial de El Colegio de México y Anuario de Letras Modernas. Kintsugi es su primer poemario publicado.

Poemas selectos

Kintsugi-Hechura-1
Detalle del libro Kintsugi

EL RÍO

el río murmura en su trayecto
memorias de mil vidas
amores que se fueron
río abajo
mojando mansos prados y mortales valles
emulando sitios antes visitados
hasta alcanzar un lejano delta
que se funde en un agua
más grande que este río

el río susurra
en cauce y superficie
los secretos aún por revelar
amores que recién deshelaron
monte arriba
y que nutrirán estas riberas del incienso
recibirán la ofrenda y la plegaria
alumbradas con arcanos fuegos redivivos

un remolino
—derviche acuático sin dios—
gira y gira entre las dos orillas

Haridwar, India, 2016

INOPORTUNO

Boca que me ha visto andar
Eco aparecido a contratiempo
Lengua testigo de mi sombra
Saliva aliada en la montaña
Boca que me ha escuchado sollozar
Callar
Hacerme callar en la prudencia
Soltar alpiste y no el azufre

JUAN TE LLAMAS

De todos modos, Juan,
inexorablemente el verbo es
ese mismo, lo de siempre.
Que a la lluvia lo que más le gusta
es mojar donde hubo temporal,
echar la carne toda al asador
del vendaval o la vendimia.
Carajo, Juan, esa voz que clama
sola, en un desierto, es un desgajo
del adiós—anuncia que no hay Salvador
pero sí la losa de piedra del sepulcro.
El milagro es estar de pie,
a pie juntillas, a la orilla
de un bautismo ígneo que nos quita
el nombre, Juan, y hasta la risa.
Y luego, claro, los lienzos tan prensados
que nomás vacío albergan en su seno.
¿Te llamas Juan?
De todos modos la embestida repetida
de una rima tibia, o la arritmia
dislocada que te has cansado de escuchar.
De todos modos
te llama el eco y eso
que de adentro, Juan, es hielo y hueco
o algo como llama en un desierto.
De todas formas en el muro
tu reflejo y tu destino.
Te lo digo, Pedro…

SÓLO POR EL AMOR

Sólo por el amor será salvo el hombre
A pesar de las esferas quebradizas
A pesar de la angustia incontenible
y la confabulación del torbellino
A pesar del todo y de la nada

No importa que el enfado del abismo persevere
que alargue el pasado sus uñas
hasta ensombrecer el gozo
que el cangrejo aceche tras las grietas de una duda
Habrá de perecer con su aguijón
No importan los demonios de la flaqueza
esos que llamamos Miedos

Aunque el mundo entero se convierta en un infierno
y el sofoco esconda al sentimiento
Las llamas pasionales habrán de incinerar
al hielo y el vapor maledicientes
o la espina sin dañar el pétalo
Habremos de hallar la salvación
entre inagotables cántaros de sueños concretados

IKEBANA, O
FLORILEGIO MÍNIMO [selección]

*

He presentido
El esplendor del ala de una nube
Entre las grietas de esta urbe

*

Aquí proyectas
tu contorno azabache
desde un capullo.
Sombras, ecos y noche.
El jardinero es tuyo.

*

En la garganta
reposa dulce el sake.
Entre los lirios,
son cálidos y tersos
de tu boca los pétalos.

 

Adrián Muñoz. Kintsugi. 1a ed. México: Cactus del viento, 2019.