U’ME E CHOKIM BEOJTACHICHI ITE / LAS ESTRELLAS BRILLAN (FABRICIO CAJEME)

FABRICIO CAJEME (Nación Yaqui)

2023


Poesía/ Filosofía / Fotografía 76 págs.

120 MXN 10 USD dólar

Existencia: disponible

Libro digital: próximamente

Sobre el libro


El libro poético «U’me e chokim beojtachichi ite / Las estrellas brilan» del poeta, danzante y artista yaqui Fabricio Cajeme reúne los escritos líricos, pensamiento y reflexiones de Fabricio Cajeme en diálogo con el territorio y el espíritu del pueblo Yaqui. Además con este libro, que tuvo una coedición simultánea en Japón y México, Fabricio acaba de inaugurar el sello Yo’o Ania, la primera editorial yoeme (yaqui).
Sobre este libro Yaxkin Melchy escribe lo siguiente:

Fabricio Cajeme, poeta, danzante y artista ha escuchado de su tío, de su abuelo y los tatarabuelos la palabra del corazón para recordarnos del antiguo pacto que los seres humanos tenemos con el mundo del monte, con la naturaleza, con el Yo’o Ania. Este es el primer libro de largo aliento de Fabricio, una colección de líricas, como él las ha bautizado, cantos de la tierra y del cielo. El sol y las estrellas laten en su palabra que danza y sueña. En ella escucho un canto de reconexión con el corazón de la gente verdadera, llamada yoeme. Fabricio nos regala un canto que anuncia la vuelta del venado, la fuerza del sueño, la pasión por la verdad y la sabiduría de la gente del río Yaqui, la gente del río donde hay pitahayas. Con estas palabras quisiera describir el vuelo del espíritu de Fabricio:

Si es tranquilo,

el espíritu danza.

Si danza,

el espíritu sueña.

Si sueña,

tranquiliza su corazón.

Vuelve

a cantar estrellas.

Yaxkin Melchy Yupari


Contenido del libro:


«Decía mi abuelo» Introducción de Fabricio Cajeme en la que se cuenta la sabiduría de los abuelos yaquis. Recuento hecho por Fabricio Cajeme desde su experiencia personal que incluye además el «Juramento Yaqui».

«U’me e chokim beojtachichi ite» (Las estrellas brillan). Sección de líricas mexicanas, cantos poéticos de Fabricio Cajeme.

«Juya ániapo pajkowa» (Fiesta en el mundo). Sección de líricas de largo aliento.

«Pensamiento indígena y Lírica mexicana/yaqui.» Un posicionamiento filosófico escrito por Fabricio Cajeme.

Poema dedicatoria ファブリシオの『星の輝き』に寄せて (Para Las estrellas brillan de Fabricio) por el poeta japonés Shinnosuke Niiro

Poema dedicatoria «Si es tranquilo el espíritu danza… » por el poeta Yaxkin Melchy

Acompañan el libro algunas fotografías tomadas por Fabricio Cajeme en territorio yaqui.


Líricas y textos (selección)

Decía mi abuelo (fragmento).

Decía mi abuelo, que decía su abuelo que nosotros somos jiaki yoeme, el mundo nos conoce como la tribu yaqui o nos dicen yaquis. Yoeme quiere decir gente o persona. Según mi tío Rubén, al principio, antes de las migraciones de las tribus hacia todo el sur de América, todas las tribus que vivíamos en estas tierras éramos yoemem (personas) y hablábamos el mismo idioma o al menos podíamos entendernos. Pero cuando llegaron los yoris, gentes de otros continentes, no nos entendían y trataron de cambiar nuestros lenguajes para esclavizarnos, despojarnos y someternos. Entonces, confundieron a algunos pueblos y comenzó la segregación. Por eso, los yoris nos pusieron los nombres que quisieron o como los entendieron y nos siguen diciendo, por ejemplo, yaqui, seri, huichol y tarahumara. Pero en realidad nuestros verdaderos nombres son: jiaki yoeme, comca’ac, wixaritari y rarámuri.
Mi abuelo decía que somos yoeme-gente porque tenemos un pacto con la naturaleza. Los yoris ya no tienen ese pacto con la naturaleza, lo perdieron hace mucho tiempo, por eso son yoris, su corazón ya no brilla como el sol, han dejado de ser gente. Los yoris ya no entienden, ni platican con la naturaleza, por eso el yoeme y el yori viven en mundos diferentes. Yori quiere decir gente blanca o mestizo, es decir, un extranjero, que no pertenece a la tribu y que no sigue la verdad que nos heredaron nuestros mayores.
Sin embargo, un yaqui que ha traicionado a su pueblo y a su juramento, o sea a la tradición, costumbre o lutuuria, por satisfacer al yori o a sus propios deseos, automáticamente deja de ser yaqui y persona, pierde ese lenguaje con la naturaleza que tenía y pierde ese corazón. Un yaqui traidor automáticamente pierde ese poder, esa fuerza, el honor, los dones y la magia que este pacto representa.
Un yaqui traidor a su lutuuria, tradición, juramento o verdad también deja de ser gente para nosotros y se convierte en un torocoyori (traidor) o tomipusim (ojos de dinero). Un yaqui traidor es un yaqui sin honor y por ello, es exiliado o dependiendo su falta, puede ser castigado hasta con la pena de muerte. Pero sobre todo, un yaqui traidor es castigado por el espíritu de nuestros ancestros y por las fuerzas de la naturaleza que protejen a los yaquis y a nuestro territorio. Esto debería de servir de ejemplo y de escarmiento para que quienes estén pensando en lastimar o traicionar a nuestra tribu, pueblo o lutuuria, desistan de sus acciones esclavistas, bélicas, fraudulentas y de despojo. Recordemos que en la tribu yaqui hemos defendido nuestro territorio desde nuestros orígenes en el mar. Así lo cuentan las historias de nuestra tradición oral que hablan nuestros yo’owam.
Yoowe quiere decir gran persona y ser una gran persona dentro de la tribu yaqui es el mayor rango que se puede conseguir. Este rango se otorga a las personas mayores que con su sabiduría y experiencia, que incluye la sabiduría de los relatos orales, dan consejo e indican la forma en cómo se lleva el lutuuria o costumbre yaqui. Dicho conocimiento se trasmite oralmente desde tiempos inmemoriales, desde los primeros ancestros yaquis. Nosotros conocemos a los primeros yaquis como “Surem”.
Ser un yoowe o gran persona es seguir el camino y la verdad de los primeros yaquis. Un yoowe es como el sol brillando y sirviendo en lo alto de nuestro mundo. El sol brilla y está ahí para todo y para todos, hace crecer y da vida a todo sin pedir nada a cambio, ni a nadie.
Ser una gran persona es servir con sabiduría y bienestar a la tribu, a la comunidad y al pueblo. Éste es el ejemplo que nos dan el sol y el venado; el venado es como el espíritu del sol que se entrega para que nosotros como yaquis podamos vivir y tener nuestro universo; el sol es nuestro padre viejo, el gran venado es su espíritu.
(…)

Foto: Fabricio Cajeme

Kaa bicha
(No miras)


¿Puedes ver tú, cómo se mueve la hierba?
¿Puedes mirar, cómo se transforma la luz del sol?
Ahí podrías encontrar tú, todas las respuestas.
¿Alguna vez has sentido calor?
¿Alguna vez has mirado las estrellas?
Ahí podrías encontrar cómo nace la vida,
puesto que, en el mundo del monte, se encuentra nuestro corazón.


Universo estelar emplumado, tejido cósmico,
se desenredan tus misterios,
puedo mirarlos uno a uno,
mi espíritu va entendiendo.
Poco a poco se va el enojo,
instante a instante un color nace,
una emoción se va
y la existencia se va revelando.


Una efigie nace y luego renace,
todo se transforma y entre mundos el ser va vislumbrando
regocijo de amor propio,
conciencia de lo que estamos hechos,
asombro de lo que ya no conocemos.
Ojalá alguna vez ya no tuvieras frío.
Ojalá alguna vez ya no tuvieras enfermedad.
¡Entonces podrías tu mirar!

Foto: Fabricio Cajeme

Itom tenkum
(Nuestros sueños)

Itom liosta tua kaabe yu’e, aapo itomak nas kuakte
ju jiapsiwame tua ka nanacha itou naikiari, ¡si usyoli!
Te itom naawam te kaa tattasuk, te amemak nannasuk.

Itepo ju taji nas kuakteme.
Tiempota yumako juka Juya Aniata te jijibwatua.
Ket jiba benasia sebe tiempopo into sewa tiempopo.
Jume bachiam bwia’u kom yostine, into ama yootune,
jain jume ba’a manteim itom roptako juni’i
jiba te tuttutti bwere juyamtaka te yo’otune.

Lios chea Lios, into ju jiapsiwame bat weene,
itepo jume bwere juyam ama yoyyotume
itepo katte chubala betchibo inim junaktei
¡ju bwia ánia kia chubala juni kaa kiikte!
¿jaisian itepo te japtene? Yootu betchibo te tomtek.
Taa’a ta bo’o te jaja betchibo inim te juunaktei.
Te bwebwere juyam ooben.

Ito betchibo te nassuane jiba, kabeta betchibo.
Itepo su juka tuuwata ama bitne, ju itom jiapsiwame.
Jume itom yo’owam te boo’o jajane, junumette jibwisiane.
Si te kaa tuttutti nau lutu’uriako, itom lutu’uriata te koobne.
Kaa baeka juka itom taji jiba te nayyaka nas kuaktine
bwe’ituk ju yo’o lutu’uria, junuu juna’a ju itom taji
itot chaaka kateme betchibo te kaa ji’op baeka eene
junume su itom asolam, kaa jiokot itom am bit betchibo
itom taa’a unna tu’ik utteak, aapo itom aniane, aapoik te jibwisiak.

Nassuaka luuteteko, tua alleka te luutine
ju juya ánia junuen itom juneiyane
itom taa’a unna ito betchibo tu’i
kia jupti itou katwamta bena, katte majaune
itom yo’owam bo’ota te nuune
elaposu ju samai tamapaleo ye nassua nunune
junak jakgopo benasia
yoo’o baeka eenete jiba, junuente a boo’o joone.

Ouseim jujuenam benasi te jiusakane, yoim notta baekai
siimek bem weiya’u te am mojaktariane
nassuabaeka te yeu tomtila, ¡te jiakim!
Itom yo’owam bo’ota itom makkla, into bem jiapsi itom aniane.

Kia te bwe’u bwia tookoata benasi te amemak nassuane.
Si ito nasuk waate nawi eetaiteteko, banseka inika nassuawamta sutojine.
Bweta si em’e nassua peateko, aabo em rukte itomak lutuuriaka nassuane.
Kanne kom eebae, kanne kom koba te baeka éa, nassuabaene.

Itom taa’a si unna yo’orisi maachi
nassuateko a teawam into Juya Aniata team te chaeka luutine
yoitaka juni’i itom tropa yoemia u’uttia
jume gos naiki puepplom jume yoim nau kontala
itom mampo te am jippue, juchi te ito tomtane
waate te kóko subinne te teekau bicha te katne
bweta wa jiakita lutu’uria kaa kopkoptawa
jiba te itot chaaka kateme betchibo te ito temaine
jume itom uusim, jume itom jamuchim, jume itom jaboim
siime te wepulsi te nau weri, wepulek te nau jiapsek ¡te jiaki!

Yoim itou kimubaeeteko, jaikisi eme a koba namya bwei’ituk
enchim te kaitapo luutane, itom yo’owam luturia make into ju
itom juya ánia uttea make, jakgopo benasia itom. Jiak bwiarapo
elaposu itom Jiak bwia jiba yu jiakim mampo jipuuna
into ket jiba benasi wepulsi nau eaka te a jinne’une
elaposu ju itom yo lutu’uria jiba ito nasuk omo uju’une
bwe’ituk junu’u simem bepa chea utteata jippue ito nasuku.

Nuestros sueños
(Itom tenkum)

Dios es libre,
la vida es intensa.
Aprendimos a no quemar nuestras raíces,
aprendimos a hacer fuego con ellas,
aprendimos a ser una llama.
Somos fuego viviente que camina
y alimenta a la naturaleza en abril.
Somos el invierno y la primavera,
somos semillas que crecerán,
aunque la lluvia nos ahogue en una laguna,
somos árboles.

Dios es libre, la vida es intensa.
Somos árboles,
no nacimos para luchar o vivir un segundo.
¡El mundo nunca se detiene!
¿por qué habríamos de detenernos nosotros?
Nacimos para crecer siempre,
nacimos para seguir el camino del sol.
Somos árboles.
Dios es libre, el ser humano es libre,
la vida es intensa.

Necesitamos ir a la batalla si queremos ser libres.
No habrá otros vencedores más que la vida misma.
Nuestro mayor escudo serán nuestros ancestros.
Bendita será nuestra lucha.
Si no estamos juntos seremos derrotados.
Si no mantenemos el fuego de la unidad encendido seremos vencidos.

Necesitamos ir a la batalla si queremos ser libres.
Seremos el futuro de nuestra gente y de nuestro pueblo.
Nuestro sol es grandioso.
Serviremos al sol, pues ya se ha dicho que el sol es nuestra bandera.
Es un honor morir por la libertad.
La naturaleza será nuestro testigo.
Nuestro sol es grandioso.
Se acerca la gran guerra.
Es la hora de tomar el lugar de nuestros abuelos.
Que suenen los tambores de batalla como en la antigüedad y como en otras edades.

La esperanza será nuestra forma de avanzar.
Rugiremos cómo leones y haremos retroceder al yori.
Destruiremos sus estrategias.
Nos prepararemos para la guerra.
Los yaquis nacimos para la guerra.
Lucharemos con la experiencia de nuestros veteranos.
Y los espíritus bajaran de nuestra sierra,
seremos como una gran tormenta.
Será una gran batalla.
Si alguien se preocupa por su vida, que deje el campo de batalla y la lucha.
Pero si alguien quiere luchar, que venga al campo de batalla conmigo.
No me rendiré y no me arrodillaré ante nadie.
Nuestro sol es grandioso.
Moriremos gritando su nombre y el de nuestro Juya Ania.
Hasta el yori admirará nuestro valor y el de nuestra tropa yoemia.
Los ocho pueblos rodearemos al yori, como el círculo de la existencia.
Formaremos una media luna como defensa y seremos libres de nuevo.
Volveremos a nacer.
Algunos de nosotros iremos al cielo.
Pero la causa de nosotros los yaquis jamás terminará.
La causa de nosotros los yaquis jamás tendrá fin.
Lucharemos por nuestro futuro.
La victoria será de nuestros niños, mujeres y abuelos.
Cumpliremos nuestro juramento, porque somos hermanos.
Cumpliremos nuestro juramento, con el corazón en la mano.
Y miraremos juntos el horizonte
Los yoris que se levanten contra nosotros perderán su cabeza.
La perderán por la magia de nuestros abuelos y por la magia de la naturaleza.
La victoria será ahora nuestra, así como antes lo fue de nuestra gran nación yaqui.
Qué nuestra gran nación yaqui sea eterna.
Qué nuestro valor sea eterno.
Qué nuestro coraje sea eterno.
Qué nuestro lutuuria sea eterno.
Es la era de la justicia, así le llamarán,
pues será nuestra nueva era.

Foto: Fabricio Cajeme

Pensamiento indígena y Lírica mexicana/yaqui (fragmento)

En la actualidad, los yaquis o bservamos un par de líneas de pensamiento desde las cuales se nos dirige, obliga y controla para tener un criterio globalizado y estar de acuerdo con la comodidad contemporánea que nos quita la libertad de reflexionar y analizar.
La primera es la filosofía clásica que tiene su origen en la filosofía griega y es la base de las construcciones sociales que determinan nuestra realidad actual.
La segunda es una forma de pensamiento lineal donde la filosofía y conceptos originales del pensamiento griego y occidental se mezclan con las diferentes culturas y religiones para abrir camino al sistema de leyes corporativas globales que establecen y determinan nuestro comportamiento como una sociedad universal que excluye el derecho a otras variantes de pensamiento o corrientes filosóficas.
El Pensamiento indígena parte desde el comienzo de los tiempos y la humanidad. En este sentido, y con la premisa de que todos somos indígenas, nativos oriundos de este mundo y su naturaleza, pretende mostrar que antes de la llegada de la filosofía de los griegos y del establecimiento de las bases sociales que nos dan conducta y esclavizan hoy en día, ya existía la filosofía de los pueblos basada en la propia naturaleza intangible de la humanidad. El pensamiento indígena establece que la filosofía proviene de la naturaleza y no la naturaleza de la filosofía.
(…)

Foto: Fabricio Cajeme

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